5% de impuesto adicional a los milmillonarios en México
A través de un reporte denominado ¿Quién paga la cuenta? presentado el 20 de enero de 2023, la organización Oxfam México plantea la necesidad de gravar con un impuesto adicional a los más ricos del país.
Oxfam es una organización formada por 19 organizaciones no gubernamentales con sede en Oxford, Inglaterra. Su origen data de 1942 cuando grupos religiosos, activistas y académicos de la Universidad de Oxford se unieron para luchas contra la hambruna en Grecia, con el nombre Oxford Committee for Famine Relief (Comité de Oxford para aliviar la hambruna), generando el acrónimo Oxfam.
En el reporte referido se proponen cinco recomendaciones de reforma fiscal, mismas que se reproducen de manera textual del reporte.
1. Establecer un impuesto federal progresivo a las grandes fortunas. Este impuesto debe tener una tasa del 2% para quienes posean más de 20 millones de pesos, del 3% para aquellas personas cuya fortuna se encuentre arriba de 100 millones de pesos, y del 5% para los milmillonarios —es decir, quienes tienen fortunas de más de 20 mil millones de pesos o mil millones de dólares. Este impuesto a las grandes fortunas permitiría recaudar hasta 270,000 millones de pesos anuales. Esto sería suficiente, por ejemplo, para incrementar el actual gasto en salud pública federal en casi 40% o para multiplicar en 17 veces el actual gasto federal en protección ambiental.
2. Promover modificaciones fiscales profundas, progresivas y transparentes. Estas modificaciones, necesarias tanto en la federación como en los gobiernos subnacionales, deberían priorizar la recaudación progresiva de dinero público y la transparencia en quién paga y a qué se destina este dinero. Estas modificaciones deben aspirar a un incremento sistemático del impuesto sobre la renta del 1% de mayores ingresos, igualar las tasas que se cobran tanto al trabajo como el capital, impulsar impuestos a las grandes herencias y donaciones, y revisar los impuestos actuales a la propiedad, como el predial y la tenencia, para que recauden mejor y de quienes más propiedad poseen.
3. Revisar los privilegios fiscales del 1% más rico. Evaluar, examinar y eliminar las renuncias recaudatorias y otros privilegios fiscales en los códigos fiscales, pues se concentran sobre todo en las personas de mayores ingresos y fortunas del país. Estas modificaciones deberían incluir las exenciones, deducciones, descuentos y otras formas de renuncia recaudatoria, que reducen la disponibilidad de recursos públicos para otras prioridades.
4. Priorizar la inversión pública en infraestructura social, como salud, educación y cuidados. Con
los incrementos en la recaudación que se deriven de estos instrumentos y modificaciones, el gobierno mexicano debe utilizar estos recursos de manera justa y eficiente al priorizar la inversión pública en infraestructura social con alcance territorial, como servicios de salud, de educación y de cuidados. Estos proyectos deben partir del reconocimiento de las necesidades de las distintas poblaciones y territorios, para romper con la lógica de los megaproyectos.
5. Impulsar la participación del gobierno mexicano en las discusiones fiscales regionales. Promover que el gobierno mexicano se sume a las discusiones fiscales regionales hacia la conformación de un bloque fiscal latinoamericano, que encabezan hasta ahora los gobiernos de Colombia y Chile para promover un pacto fiscal regional. México tiene un contexto político favorable para aportar a un movimiento regional desde las acciones de política fiscal, que ayuden a promover sistemas fiscales más justos y a favor de la vida y los cuidados.
El reporte puede descargarse directamente desde el siguiente enlace: ¿Quién paga la cuenta? | Oxfam México (oxfammexico.org)